Las estadísticas globales de residuos electrónicos (e-waste) en 2023 ofrece una visión detallada y alarmante del creciente problema del e-waste a nivel mundial. Aquí hay un resumen de los puntos clave:
Crecimiento del E-Waste: En 2018, el mundo produjo 54.4 millones de toneladas métricas de e-waste, un aumento significativo del 28.41% desde los 44.7 millones en 2016. Se espera que para 2023, se generen más de 347 millones de toneladas métricas de e-waste que no serán reciclados. China, Estados Unidos e India son los principales productores de e-waste.
Impacto Ambiental: El e-waste contiene sustancias tóxicas como plomo y mercurio, que representan un grave riesgo ambiental si no se tratan adecuadamente. Estos residuos pueden dañar el aire, la tierra y el agua, y poner en peligro la salud de animales y humanos.
Reciclaje de E-Waste: Solo el 17.4% del e-waste se recogió y recicló correctamente en 2019. Los países con las tasas más altas de reciclaje de e-waste son Estonia, Noruega e Islandia. En 2020, el valor estimado del mercado global de reciclaje de e-waste fue de $49,880 millones.
Producción Anual de E-Waste: Más de 50 millones de toneladas de e-waste se generan anualmente a nivel mundial, lo que representa el 70% del total de residuos tóxicos. Esto implica un promedio de 7 kg de e-waste por persona.
Previsiones Futuras: Se estima que la producción de e-waste alcanzará los 75 millones de toneladas métricas en 2030, liderada por Asia, especialmente China. La cantidad de e-waste ha aumentado de 20 millones a 50 millones de toneladas métricas anuales y se espera que se duplique para 2050, alcanzando 111 millones de toneladas métricas por año.
Composición del E-Waste: El e-waste generado incluye una variedad de equipos, siendo los pequeños equipos los más comunes, seguidos por equipos grandes y equipos de intercambio de temperatura. Los monitores y pantallas, equipos de telecomunicaciones e IT, y lámparas y bombillas también contribuyen significativamente al total de e-waste.
Reciclaje y Legislación: A pesar de que el e-waste constituye el 70% del total de residuos tóxicos, solo el 12.5% se recicla. Europa tiene la tasa más alta de recolección y reciclaje de e-waste, con un 42.5%. En 2019, 78 países tenían legislación sobre e-waste, pero la implementación efectiva de estas leyes es un desafío, especialmente en países en desarrollo.
Impacto en la Salud y el Medio Ambiente: El e-waste no reciclado puede contaminar el suelo, afectando el agua subterránea y los cultivos, y dañar la salud de animales y humanos. Los materiales valiosos se pierden cuando el e-waste no se recicla, con un valor estimado de $57 mil millones en 2019.